¡Hola! Soy Virginia Rodríguez, podóloga de vocación y una enamorada de todo lo que tiene que ver con el movimiento y la salud de los pies. Llevo más de diez años acompañando a personas de todas las edades a caminar, correr y vivir sin dolor, porque creo que unos pies sanos pueden cambiar por completo la calidad de vida.
En 2017 di el paso de cumplir uno de mis mayores sueños: fundar mi propia clínica, BIO-ZEN Podología, un espacio donde cada paciente recibe un trato cercano, personalizado y basado en la evidencia científica. Mi gran pasión es la podología deportiva e infantil, dos áreas en las que disfruto ayudando tanto a deportistas que quieren mejorar su rendimiento o recuperarse de una lesión como a los más pequeños para favorecer un correcto desarrollo desde sus primeros pasos.
Fuera de la consulta soy una persona activa, dinámica y optimista. Me encanta disfrutar del tiempo libre al aire libre, hacer deporte y seguir formándome para ofrecer siempre los mejores tratamientos a mis pacientes. Porque para mí la podología no es solo una profesión: es una forma de ayudar a las personas a moverse mejor, vivir sin limitaciones y hacerlo siempre con una sonrisa.